¿Qué ocurre?

Los bebés estaban flotando en el interior de su mamá, bien calentitos… Además, la naturaleza es sorprendente y los bebés están untados por todo su cuerpo con una capita blanca, una especie de “mantequilla”: el vérnix caseoso. Esta es una sustancia fundamentalmente grasa que recubre todo el cuerpo del bebé y le da un color blanquecino a su piel tras el nacimiento.

Pero… ¿Para qué sirve?

Imagínate que te sumerges en un baño caliente… Estás tan a gusto que te quedas un poquito más... Y cuando sales, ¿qué le ha pasado a la piel de tus dedos? Eso es, se ha quedado toda arrugada... como un garbancito.

El vérnix casesoso tiene muchas funciones:

  • Posee un efecto protector de la piel del bebé en el entorno intrauterino...
  • Lo fascinante es que esta sustancia, una vez que el bebé ha nacido, parece que, entre otras cosas, protege al bebé de la deshidratación y también de posibles infecciones del ambiente exterior que le rodea...

¿Cuándo realizar el primer baño?

¿Quieres saber más?

Sabiendo esto, podría ser conveniente mantener esta “crema hidratante natural” unos cuántos días después del parto para que la piel del bebé pueda hacer la transición al entorno seco extrauterino. Además, esta sustancia se va absorbiendo poco a poco por la piel del bebé y desaparece en los días siguientes al parto.

Entonces, ¿cuándo le doy el primer baño?

  • Sería recomendable no bañar al bebé en los primeros después de su nacimiento. La dermatóloga Dra. Angela Hernández Martín recomienda un periodo de una semana tras el parto antes de hacerlo para así preservar el efecto protector de esta maravillosa sustancia.

El olor de los bebés recién nacidos es... (uhmmm) muy especial, indescriptible…

  • Tras, al menos, esta primera semana, el baño en un recién nacido de lactancia materna exclusiva tendría que convertirse en un momento de relajación y no tanto en un momento de higiene. Los bebés están limpitos y las caquitas, al provenir de la leche de mamá, rica en sustancias vivas, presentan un olor muy particular… casi dulce.

Sugerencias para el baño

  • Busquemos un lugar calmado;
  • Una temperatura ambiental  agradable;
  • Sin interrupciones…

Creando un ambiente de disfrute, de relajación… Y poco a poco, si mantenemos estas premisas, el bebé irá asociando el baño a un estado de auténtica calma y quietud... Un  auténtico regalo para todos sus sentidos.