¿Qué ocurre?

Has llegado a la semana 40 de tu embarazo y te mueres de ganas por ver a tu bebé tras estas semanas de gestación en las que has podido experimentar... ¡de todo!

  • Tu vientre se encuentra en su punto más álgido: turgente a más no poder...
  • Las noches son aventuras para encontrar la posición, sin contar con las visitas al baño para hacer pis...
  • Tu bebé está CASI listo y se mueve un montón… o quizá no tanto...
  • La familia se encuentra impaciente… Y con razón, porque el nacimiento de un bebé es un acontecimiento muy emocionante.
  • Los amigos, con la mejor de sus intenciones, te mandan mensajes de: "¿Todavía no?".

Algunos días, sobre todo por la tarde noche, experimentas contracciones... ¡algunas dolorosas!

Pero... ¡tu bebé no ha nacido! ¿Esto es normal? SÍ, MUY NORMAL… Y MUY FRECUENTE

¿Quieres saber más?

Vamos a tratar de entender un poquito más:

Cuando nos quedamos embarazadas y comenzamos nuestras consultas prenatales con nuestra matrona de confianza o profesional de nuestra elección, una de las primeras preguntas que nos hacen es la siguiente:

¿Cuál fue el primer día de tu última regla (FUR)? A partir de esta fecha que les facilitas, se cuentan 40 semanas de gestación y te dan una fecha en la que puede nacer tu bebé. Esta fecha de término" se conoce con el nombre de FECHA PROBABLE DE PARTO (FPP). Tal y como su nombre indica, es una fecha PROBABLE y no exacta del nacimiento de tu bebé.

¿Por qué es una fecha PROBABLE?

Pues muy sencillo, como no se puede saber con exactitud la fecha exacta de la fecundación (aunque muy probablemente tú si la sabes) se solicita un dato que resulte objetivo: el primer día de tu última regla.

Como te decía, a partir de ahí se cuentan 40 semanas y se presupone (social y culturalmente) que todos los bebés humanos necesitan 40 semanas exactas para su gestación: 10 meses lunares o 9 meses de calendario para formarse y nacer.

Sin embargo, hay varios aspectos a tener en cuenta:

  1. No todas las mujeres, tenemos ciclos menstruales de 28 días. ¿A que no lo habías pensado?
  2. No todas las mujeres, con la misma fecha de última regla, nos quedamos embarazadas el mismo día y a la misma hora. ¡Obvio! ¿No?
  3. La fecha probable de parto, en muchas ocasiones, te la han podido modificar con la primera ecografía. ¿Por qué? Pues porque como no se sabe con exactitud cuándo te has quedado embarazada, con la primera ecografía se mide a tu bebito, y en función de sus medidas, se podría estimar una fecha probable de parto de nuevo. No tenemos que olvidarnos que el ecógrafo es un ser humano que tiene atinar, con la mayor exactitud posible, para poder medir a un bebé tan pequeñín. Quiero decir que, teniendo en cuenta el factor humano, hay que valorar un posible margen de error.

Con todo esto, puede que te encuentres con que te hayan dado una fecha probable de parto y que con la ecografía del primer trimestre te la hayan modificado; y que no coincidan, ni una ni otra, con la fecha que tú tienes en mente… ¡Que este es otro asunto importante!

¡Vaya lío!

¿Entonces?

Por todos estos factores se denomina "Fecha PROBABLE de Parto". Y tan probable...

Mira, un bebé se considera que puede nacer a término y saludable, desde la semana 37 de embarazo hasta la semana 42. ¡Cinco semanas de margen! En medio de esta línea temporal se encuentra tu fecha probable de parto: la semana 40.

Con todo esto…

  • Los bebés que nacen antes de la semana 40 y después de la 37... ¡No se adelantan!
  • Los bebés que nacen después de la semana 40 y antes de la 42... ¡No se retrasan!

Se adelantan los bebés que nacen antes de la semana 37 y se retrasan los bebés que nacen después de la semana 42. Tan sólo un 3/4 % de los bebés nacen en la fecha probable de parto.

Por tanto, si estás en la semana 40 y tu bebé no ha nacido...

¡Todo es completamente normal! ¡Qué alivio!

Recuerda…

Es muy importante, tanto para tu bebé como para tu cuerpo, que el parto comience de forma espontánea, si todo ha transcurrido con normalidad durante el embarazo. Es el bebé el que indica que está listo para nacer, cuando sus pulmoncitos estén completamente preparados. ¿Cuándo? Solo lo sabe tu bebé. ¡Confía en tu pequeño!, ¡confía en tu cuerpo!

¿Qué me ayuda?

Sabiendo que tu bebé, en realidad, no se está retrasando, te propongo la práctica de secuencias sencillas de Yoga Prenatal que puedan aportar sensación de alivio y liberación a la zona baja de tu vientre, creando mayor espacio interno. Con estas prácticas la intención es que puedas contactar con tu interior, para que la paciencia y la calma puedan ser tus compañeras en esta recta final de tu embarazo.

Tu bebé estará muy prontito contigo.