¿Qué ocurre?

«Miro a mi bebé y mis ojos se llenan de lágrimas de la emoción... Sus movimientos, su carita... Pero cuando llega la noche y se pone a llorar... no sé qué hacer... Me siento desbordada y mis ojos se llenan de lágrimas de frustración... ¿Qué estoy haciendo mal?»

La entrada en la maternidad es quizá uno de los momentos más duales de la vida. Aparecen de golpe, en casi todas las mujeres, sentimientos encontrados con una intensidad muy marcada. Se despierta una emoción nueva, un instinto de protección muy profundo, un amor hacia ese pequeño ser que se ovilla en nuestros brazos. Y tras los primeros días, casi siempre al caer el día, el bebé comienza a desarrollar una habilidad que le permitirá expresar lo que necesita. Comenzará con pequeños sonidos y quejidos que pueden desencadenar en llanto si sus necesidades no son comprendidas por sus papás. Esta situación puede llegar a ser muy frustrante para los padres, que necesitarán paciencia y práctica para ir entendiendo las necesidades de su bebito.

¿Qué puedes hacer?

¿Quieres saber más?

Es importante, por tanto, solicitar y aceptar ayuda de familiares y amigos.

  • Visitas prácticas: Son las que realmente necesita una familia con un bebé recién nacido. Se trataría de visitas discretas, silenciosas y de utilidad, que vengan a hacer o a traernos algo y que se queden poco tiempo.
  • Ayuda con hermanos mayores: Si hay hermanitos mayores, sería de gran utilidad que los abuelos o algún familiar cercano pudieran estar presentes un rato cada día para jugar y divertirse con ellos. De esta forma, sus necesidades infantiles también se pueden cubrir, porque son muy importantes.
  • Descanso: Durante el periodo inmediato al parto es muy importante descansar cuando duerme el bebé.
  • Buena alimentación e hidratación: Además, no debemos olvidarnos de alimentarnos correctamente. Muchas veces, con todos los cuidados que necesita un bebé, nos olvidamos de nuestros propios cuidados. Y no tenemos que olvidar el tener siempre agua a mano para poder beber. La lactancia da mucha sed y es necesario beber con cierta frecuencia.

Si puedes descansar, alimentarte e hidratarte adecuadamente, cuando aparezcan esos momentos de mayor incertidumbre con tu bebé sabrás, cada día con mayor claridad, qué hacer para conseguir entender lo que tu bebé te quiere decir. Es un lenguaje muy especial, lleno de ruiditos y pequeñas señales que poco a poco se irán desvelando…

El posparto es un periodo de transición. Es pasajero y se vive día a día, con paciencia y con cuidados. Permite también que tus emociones contradictorias afloren. No es nada malo sentir esa dualidad. Forma parte de la vida, del vivir…

Comparte tu sentir y tus dudas en un entorno en el que te sientas acogida, querida, comprendida…

A veces, un abrazo es lo único que necesitas. Recuérdalo, quizá sea lo mismo lo que pueda necesitar tu bebé en ciertos momentos.