¿Qué ocurre?

Es posible que uno de los recuerdos más cálidos de nuestra infancia sean momentos que hayamos pasado con nuestros abuelos: aquellos cuentos, esas historias, esa calma... esa presencia.

  • Muchas veces estos recuerdos son muy claros, bien definidos, con mucho detalle.
  • En otras ocasiones no podemos recordar de forma precisa cosas que ocurrieron, pero sí nos viene con claridad, sin duda alguna, una sensación de bienestar inexplicable. No tenemos recuerdos racionales de nuestra etapa de bebé... Pero muchas vivencias que ocurrieron en ese momento se quedaron en algún lugar... no olvidado.

Cuando nace un bebé, especialmente si es el primer nieto, es todo un acontecimiento. Nace un pequeño y entonces:

  • Los que antes eran solo hijos pasan a ser padres también.
  • Los que eran padres adquieren la maravillosa categoría de abuelos.

Toda la familia ha adquirido una nueva posición.

En estos momentos es muy importante que se mantenga una comunicación fluida entre unos y otros para lograr alcanzar la mayor armonía posible en toda la familia al completo.

¿Cómo facilitar la comunicación?

¿Quieres saber más?

Es posible que la forma de crianza que tuvieron nuestros padres con nosotros difiera en mayor o menor grado con la que, en un principio, deseamos tener con nuestro bebé. Esto no es ningún problema. Somos todos diferentes y vamos eligiendo en función de nuestras experiencias vitales.

Todos aprendiendo de todos: El problema puede surgir cuando no expresamos de forma tranquila nuestros deseos y necesidades; pretendiendo además que los demás hagan las cosas como nosotros tenemos planeado o anticipado…

Si unos y otros nos tomamos ese tiempo para expresarnos y para escuchar de forma presente, atenta y sin prejuicios, podremos beneficiarnos enormemente. Nosotros nos empaparemos de la sabiduría de los abuelos; y así mismo, los abuelos podrán mantener esa mente fresca y abierta para ir aprendiendo de la nueva faceta de sus hijos como padres.

La función de los abuelos: La relación que llegamos a establecer con nuestros abuelos es muy diferente de la que tenemos con nuestros padres. La función de los abuelos es diferente, única, especial… Quizás no sea otra que la de transmitir esa sabiduría que llega tras haber vivido tanto, de estar viviendo desde otro lugar.

Sin duda alguna, cuando esta comunicación fluye y aparece el respeto como principal componente en las relaciones familiares, la presencia de los abuelos puede llegar a ser todo un regalo para el desarrollo emocional en la vida de un bebé.

¿Qué me ayuda?

La comunicación respetuosa de nuestros deseos facilita el entendimiento.