¿Qué ocurre?

Quizá sea uno de los primeros síntomas que aparecen durante el embarazo: ¡cómo nos huelen las cosas! (pero... ¿es que nadie más lo huele?).

El sentido del olfato y el del gusto suelen agudizarse durante el embarazo. Es muy interesante lo significativo que es este cambio.

Rechazo: - Algunos alimentos que consumías antes de estar embarazada dejan de ser apetecibles para ti. - Algunas bebidas no te atraen en absoluto; incluso su simple olor puede provocarte la sensación de náusea. - Ciertos olores se vuelven muy desagradables: a la mínima presencia queremos irnos corriendo...

Aceptación: Y sin embargo, es posible que algunos aromas y algunos sabores te atraigan de repente. Te encuentras comiendo algo que nunca antes habías comido...

¿Y por qué ocurre?

¿Quieres saber más?

Los sentidos nos sirven para poder relacionarnos con nuestro entorno: - Ufff, ¡qué mal huele! La nariz y el olfato nos alertan si algún alimento se encuentra en malas condiciones. - Uhmmm, ¡qué bien huele! De la misma manera, nos llevan hacia aquellos alimentos que nos apetecen y nos gustan.

¿A todas las mujeres les pasa?

Cada mujer es diferente, pero, de forma generalizada, todas las embarazadas sienten cambios en su sentido del olfato: - Varios estudios científicos han llegado a la conclusión de que es la alteración del sentido del olfato lo que provoca las náuseas del embarazo. - Y es interesante ver cómo otro estudio concluye que aquellas mujeres que han nacido sin sentido del olfato (condición llamada anosmia) no experimentan las náuseas del embarazo.

Beatrijs Smulders (comadrona holandesa) en su libro "Embarazo seguro" afirma que todos los cambios que ocurren en la mujer embarazada están dirigidos a la protección del bebé. El cambio en su sentido del olfato, guía a la madre hacia aquellos alimentos que el cuerpo necesita durante el embarazo, rechazando los que pudieran ser perjudiciales.

¡Es muy interesante!, ya que el sentido del olfato tendrá mucha importancia para el bebé tras el parto.

¿Qué causa esta alteración del olor?

Pues la presencia de las hormonas del embarazo, especialmente los estrógenos, ya que hacen que todos los olores se amplifiquen. Una curiosidad: algunas mujeres embarazadas desarrollan, a través del olfato, atracción por la ingesta de alimentos no nutritivos, como el papel, la madera o incluso el cemento... A esta condición se le denomina pica y podría indicar una carencia nutricional. Consulta con tu matrona de confianza si sientes atracción de forma irresistible por alimentos no comestibles.

¿Qué me ayuda?

  • Escucha tu cuerpo: come y cocina sólo aquellos alimentos (saludables) que te atraigan por el olor.
  • Esencias: rodéate de esos aromas que te hagan sentir bien. Los más tolerados suelen ser los que desprenden olor a limón, menta, jengibre o cualquier otro aroma que resulte de tu agrado.

Un truquito: si tienes que coger algún transporte público o asistir a algún acto público, te sugiero que lleves un pequeño frasquito de algún aceite esencial de buena calidad que te guste, para que puedas usarlo en cuanto te salten las alarmas con los olores del entorno.

En muchas ocasiones no podemos cambiar lo que nos pasa; pero con práctica, paciencia y humor, sí podemos decidir cómo reaccionar a lo que nos pasa.

Sabiendo QUÉ te ocurre y, sobre todo, POR QUÉ te ocurre puedes adaptarte mental y emocionalmente a esta nueva situación.