¿Qué ocurre?

Se va acercando el gran momento... Semana 36, semana 37... Las sensaciones corporales van cambiando... ¿Mayor presión?
Quizá algún dolorcillo como si nos fuera a venir la regla al final del día... La tripa se pone dura con mayor frecuencia...

El parto es un proceso fisiológico involuntario: va a ocurrir sin que podamos decidir cuándo.

El cuerpo, de forma espontánea, se pondrá en marcha para que tu bebé, que ya no cabe en tu interior, comience su viaje hacia el exterior.
Es un proceso que ha ocurrido desde que el hombre existe.

¿Quieres saber más?

Cariñosamente yo siempre les digo a las mujeres que aunque no hiciésemos ningún tipo de preparación al parto, los bebes nacerían igualmente.

No conozco a ninguna mujer a la que se le haya quedado el bebé dentro, aunque no haya ido a las clases de "preparación" al parto.

Entonces... ¿Nos tenemos que preparar para el parto?

La realidad es que cuando hablamos de parto nos suele venir a la mente una palabra muy grande... ¡¡¡DOLOR!!!
Y no es nada sorprendente porque en la cultura en la que vivimos tenemos asociada la palabra dolor a algo que no va bien, a algo a lo que tengo que poner remedio.

A la hora de comparar este dolor con otros, la diferencia más grande reside en que el dolor del parto es un dolor fisiológico y no patológico.
Y entendiendo dónde duele y por qué duele, es posible que nuestra actitud cambie, independientemente de si nos terminamos poniendo o no la epidural (este no es el asunto principal).

A mi parecer, quizá tendríamos que cambiar las palabras que utilizamos y no llamar "Preparación al Parto" a la información que nos van a dar, sino entenderla como "Información sobre el Nacimiento" o "Educación Maternal", algo que, por otro lado, ya se está haciendo en algunos lugares por parte de las matronas.

Mi sugerencia es que a la hora de elegir el lugar donde vas a hacer estos cursos, observes:

  • Si al salir de las sesiones te sientes con fuerza, empoderada como mujer, después de haber recibido una información constructiva y que resuene con tu interior.
  • Si puedes formular tus preguntas en un ambiente relajado sin sentirte juzgada;
    si sientes el acompañamiento y la sensibilidad de las personas que lo imparten.
    Hay profesionales excelentes, muy comprometidos y con unos conocimientos muy completos.
Más que preparación al parto, las mujeres necesitamos información positiva sobre el parto.

El parto es bello, bellísimo.
Nadie puede enseñar a un bebé a nacer.
Nadie puede enseñar a una mujer a parir.
Ocurre de forma espontánea.
Sí que podemos acompañar el proceso con respeto, silencio e intimidad.
Porque presenciar un parto de una mujer y un nacimiento de un bebé es todo un honor.

¿Qué me ayuda?

La práctica frecuente de yoga durante el embarazo te hace consciente de tu cuerpo.
El día del parto sabrás qué hacer de forma espontánea.

Con la práctica del yoga durante el embarazo:

  • Descubres cómo liberar tensión a través de la respiración.
  • Descubres dónde está tu suelo pélvico, esa puerta que el bebé tendrá que atravesar en su camino hacia el exterior.

Los diferentes movimientos que has realizado durante el embarazo con la práctica del yoga te proporcionarán memoria corporal para que el día del parto todo tu ser sepa moverse de forma instintiva, sin que tengas que pensar.