¿Qué ocurre?

Bañar a nuestro bebé tendría que ser un momento de auténtico placer, de disfrute. Un momento del día en el que podamos desconectar nuestros teléfonos, poner una música calmada y disponernos a deleitarnos con la belleza de los movimientos y gestos de un bebé cuando está sumergido en agua y se encuentra a gusto.

¿Cómo estaba el bebé en el interior?

Se ha gestado en nuestro vientre, flotando, caliente...

  • El agua forma parte de su medio...
  • Es fundamental no olvidarnos de que, además, el espacio en el que estaba, especialmente en el último trimestre, era un lugar estrecho en el que ante cualquier movimiento que realizaba se encontraba con las paredes del vientre, contenido...

Cuando un recién nacido se siente desprotegido o sobresaltado realiza el “reflejo del moro” de forma refleja: extiende las piernas y los brazos abriendo las manos... Es una forma de decir: «Por favor, que alguien me coja». Este reflejo puede despertar el llanto; el bebé “pide” protección, cobijo...

A la hora de bañar a un bebé tenemos que tener en cuenta este reflejo instintivo, y es en ese momento cuando podemos llegar a interpretar que al bebé no le gusta el agua, porque se pone a llorar extendiendo brazos y piernas en el momento del baño.

¿Cómo bañar al bebé?

¿Quieres saber más?

De forma general, podemos decir que existen bañeras verticales y bañeras horizontales. Cada familia elegirá aquella opción con la que se sienta más cómoda... Circunstancia que se irá repitiendo en la crianza de nuestros bebés.

  • Bañeras Horizontales: Estas bañeras colocan al bebé de forma horizontal. Según mi experiencia, en general esta posición despierta el “reflejo del moro” y el bebé, muy pequeño, puede reaccionar con llanto. Solemos interpretar que al bebé no le gusta que le bañen... Puede ayudar que el agua cubra completamente su cuerpito y que su cabecita haga contacto con alguna de las paredes de la bañera. Estas bañeras quizá puedan ser más prácticas cuando el bebé sea un poquito más grande y pueda disfrutar del chapoteo y del juego.
  • Bañeras verticales: Tienen forma de cubo, así el bebé queda flotando y en posición erguida. Además, cuando quiere estirar sus bracitos o sus piernas se encuentra con las paredes de la bañera, que lo contienen...

En general, para un recién nacido las bañeras verticales podrían ser una opción excelente porque en ellas “se reproducen” las condiciones uterinas: flotación, líquido caliente, inmersión y contención.