¿Qué ocurre?

¡Madre mía! Un día te miras los pies y no los reconoces de lo hinchados que los tienes… Y tus tobillos... ¿Dónde están?

Como estarás observando, tu vientre no es el único que crece a medida que avanza el embarazo. Todo tu cuerpo se encuentra un poquito más acolchado ahora. El efecto de la gravedad hace que tus tobillos y pies se conviertan en los puntos más vulnerables.

Esta condición, en la que se hinchan las piernas, los pies y todo el cuerpo, se debe a la retención extra de líquidos y se conoce con el nombre de edema.

Comienza a aparecer hacia la semana 25 de embarazo, y como habrás adivinado ya, ¡irá en aumento!

Como cada mujer es diferente, el grado de edema que experimente puede variar considerablemente de una a otra.

¿Quieres saber más?

Vamos a comprender un poquito más:

«El volumen sanguíneo de una mujer embarazada hacia la semana 34/36 de embarazo puede llegar a incrementarse hasta un 50% con respecto al de una mujer no embarazada».

Esto es normal y saludable. ¡Impresionante!

Conociendo los procesos que tu cuerpo experimentará podrás maravillarte de ¡lo bien hechas que estamos!

Retención de líquidos

La mujer embarazada puede llegar a retener entre dos y tres litros de líquido. Esto varía en función de la constitución de la embarazada.

Esta retención, al contrario de lo que puedas pensar, indica que tu cuerpo está funcionando correctamente. La "responsable" de esta situación es la hormona progesterona. Esta retención es imprescindible para la relajación y dilatación de los tejidos, y puede tomar su punto más álgido en las últimas semanas de embarazo: los dedos, la cara, la nariz… ¡todo!

Lo que te ocurre es normal y necesario, siempre y cuando la retención de líquidos no haga aumentar tu presión arterial.

Algunos efectos de esta retención:

  • Las manos: En las muñecas tenemos una especie de túnel por el que pasan los nervios que comunican el brazo con la muñeca: el túnel carpiano. Debido al aumento de líquido en el cuerpo, estos nervios pueden verse comprimidos pudiendo provocar sensación de hinchazón y hormigueo: síndrome del túnel carpiano. A veces, llega a debilitarse la musculatura de la mano y puedes tener la sensación de que se te caen las cosas… o literalmente ¡se te caen! Durante la noche, este efecto se puede incrementar y es posible despertarse por la mañana con las manos dormidas y los brazos insensibilizados. ¿Qué puedes hacer? PACIENCIA Y HUMOR: Levanta los brazos para permitir que la sangre fluya y los brazos se drenen.
  • Los pies: Lleva zapatos que sean muy cómodos. Es sorprendente cómo el pie puede llegar a crecer; hasta es posible que tengas que comprarte una talla más de zapatos. ¿Por qué?: El aumento de peso durante el embarazo sumado al efecto de las hormonas hace que los pies puedan deformarse; los ligamentos de las articulaciones de los pies pueden ablandarse.
  • Los labios de la vulva: Al ir avanzando el embarazo tanto los labios mayores como los menores se van volviendo más gruesos e hinchados. El color de los labios menores puede oscurecerse. Todo esto es debido al aumento de sangre en la zona.

¿Qué me ayuda?

La práctica regular de ejercicio físico moviliza todo los fluidos del cuerpo. Ahora ya sabes que la retención de líquidos es normal y saludable. Elige cualquier actividad que te guste. En este caso la natación puede ser una excelente opción.

Como siempre: consulta con tu matrona de confianza si tuvieras alguna duda en particular.

Sabiendo QUÉ te ocurre y POR QUÉ ocurre a nivel fisiológico, te propongo la práctica de secuencias sencillas de Yoga Prenatal que movilicen tu cuerpo y ayuden a drenar tus piernas.