¿Qué ocurre?

Esta puede ser, quizá, la pregunta más frecuente que nos solemos hacer los padres con un bebé recién nacido en nuestros brazos.

Suele generar también, sobre todo en las madres, una sensación de frustración cuando no nos sentimos “capaces” de calmar a nuestro pequeño. Y en esos momentos “queremos” soluciones inmediatas, respuestas razonables a lo que le puede estar pasando al bebito.

Vamos a ponernos por un momento en la piel del bebé…

El bebé en el interior del cuerpo de su mamá tenía todas sus necesidades cubiertas:

  • Calentito;
  • Contenido;
  • En constante  movimiento por la respiración de su mamá;
  • Con sonidos continuos: el corazón de su mamá...;
  • Con comida y bebida siempre disponible…

En fin, un lujo. ☺

Entonces nace y tiene que adaptarse… Este proceso lleva un tiempo. Ahora no está todo disponible al momento, y la única herramienta que tiene el bebé para decir que algo le está ocurriendo es a través de sus sonidos en un primer momento y del llanto después.

¿Cómo hacer para calmar al bebé?

¿Quieres saber más?

No tenemos que olvidar que el hecho de dar de mamar supone dar comida, bebida y afecto…

En el caso de los bebés alimentados con biberón, la succión no alimenticia (es decir, el efecto calmante) sería con el chupete. Si el pecho no está disponible, el chupete (preferiblemente después de las primeras semanas tras el parto, como indica la Asociación Española de Pediatría) es una muy buena opción calmante. Es importante recordar que la misma Asociación Española de Pediatría recomienda lactancia materna exclusiva y a demanda durante los primeros seis meses de vida del bebé: de esta manera se cubrirían tanto las necesidades nutricionales como afectivas.

Ante el llanto de un recién nacido, ¿qué puedo hacer?:

  • Inmediatez: Atender al bebé ante los primeros ruiditos y señales de que tiene hambre. Lo importante sería que el llanto, como tal, no apareciera para que así el bebé no llegara a ese estado de “desesperación”, porque nadie come enfadado y tendríamos que emplear un tiempo para calmarlo antes de ofrecerle el pecho.
  • El pañal: Hay bebés que no sienten molestia con el pañal lleno de pipi o con caquitas. Pero otros son más sensibles en este aspecto.
  • Comprender: Puede ocurrir que el día haya sido muy estimulante para el bebé y lo que esté buscando sea simplemente estar en brazos para calmarse. No hay nada malo en ello. ¿Se acostumbrará? Claro que sí... Se acostumbrará a que su mamá y su papá lo atiendan cuando llore, a que sus necesidades de bebé sean tenidas en cuenta porque son importantes. Aún es muy pequeño…

Poco a poco os iréis conociendo, irás aprendiendo a identificar las señales de tu bebé, a saber adelantarte a sus necesidades… Y finalmente la respuesta a lo que le pasa a tu bebé la tendrás tú misma, aunque haya momentos en los que no sepas verbalizarla. Y cuando esto ocurra, no te equivocarás nunca si acunas, acompañas y contienes a tu bebé.