¿Qué ocurre?

Me acabo de enterar de que estoy embarazada, ¿puedo seguir practicando yoga o mi actividad favorita como hacía antes? ¡Me gustaría seguir practicando!

Y si no hacía yoga u otra actividad anteriormente, ¿puedo comenzar a practicar? ¡Me apetece mucho!

El embarazo forma parte de la salud de la mujer. Ahora estás embarazada pero, si todo transcurre con normalidad, no dejas de estar sana. Tanto si estás embarazada como si no, la práctica de ejercicio regular que te resulte placentera te aportará numerosos beneficios. Si practicabas ejercicio a un nivel elevado, lo podrías seguir manteniendo siempre y cuando tu salud no se vea alterada. ¡Estás sana! Es importante que consultes con tu matrona o ginecólogo de confianza sobre tu nivel de actividad física durante el embarazo.

Estos son algunos beneficios de la práctica de ejercicio durante el embarazo: - El ejercicio puede prevenir y aliviar ciertas molestias asociadas al embarazo: estreñimiento, varices, dolor de espalda y cansancio. - El parto es movimiento. Las mujeres que se mantienen activas durante el embarazo parecen sentirse con mayores herramientas para el parto y se recuperan con más facilidad tras el mismo. - Podría verse mejorada la calidad del sueño. - Mantenerte activa puede proteger tu estado emocional. Las mujeres embarazadas que practican ejercicio parecen sentir una mayor autoestima, disminuyendo así el riesgo de depresión y ansiedad. - Los resultados de un largo y reciente estudio de investigación sugieren que las mujeres que se mantienen físicamente activas durante el embarazo podrían ver reducidas las posibilidades de un parto prematuro.

Para la mayoría de las mujeres embarazadas que gozan de buena salud, sin ninguna complicación asociada al embarazo, la práctica regular de ejercicio durante el embarazo es un hábito muy saludable. Sin embargo, antes de comenzar una actividad física, consulta con tu matrona de confianza; ella sabrá asesorarte de forma personalizada.

Emociones

Tu estado emocional es muy importante durante el embarazo.

Tu bebé y tú estáis en continua comunicación. Lo que sientes hace que tu estado hormonal cambie y esto podría tener influencia sobre tu bebé.

Todo lo que sientes es válido. En muchas ocasiones no podemos cambiar lo que nos pasa; pero con práctica, paciencia y humor, sí podemos decidir cómo reaccionar a lo que nos pasa.

Mantenerte activa puede proteger tu estado emocional. La práctica de una actividad física realizada en un entorno donde puedas expresar lo que sientes te aportará numerosos beneficios tanto a nivel físico como emocional. Tu bebé también “sentirá” estos beneficios.

¿Quieres saber más?

Es muy importante que el ejercicio físico que realices te guste y te resulte placentero. Todo lo que practicamos con gusto nos aporta un “buen recuerdo” y nos alimenta las ganas de volver a repetirlo. El beneficio es entonces completo e integral.

¿Qué tienes que tener en cuenta?

Si la práctica ha resultado beneficiosa no tendrías que sentirte agotada tras realizar la actividad que hayas elegido. ¿Qué te dice tu cuerpo?

Practicar deporte aumenta tus necesidades de hidratación. Llévate a pasear, o a la actividad que hayas elegido, tu botellita con agua para ir dando pequeños sorbitos.

Estás embarazada… estás sana… ¡disfruta del deporte!

Y si no lo has hecho ya, te invito a que pruebes el yoga prenatal. Puede que te resulte gratificante y quieras repetir. Los beneficios son extraordinarios:

Las "asanas" (posturas): Están modificadas para cada periodo de la gestación y te hacen conectar con tu cuerpo. Además:

-Te ayudan a soltar tensión física en músculos y articulaciones. De esta forma tu cuerpo se va adaptando de forma fluida y constante a los cambios que van ocurriendo. - Tu circulación sanguínea se beneficia con el movimiento y tu sistema nervioso se equilibra. - La práctica te invita a liberar emociones y te ayuda a sentirte libre de inhibiciones.

La respiración: El momento del día que elijas para practicar yoga es un momento de pausa. Es un momento de conexión única entre tú y tu bebé, sintiendo cómo tu cuerpo cambia día a día. Es, sobre todo, una oportunidad única para ser absolutamente consciente de tu respiración, de tu respiración natural.

Tú y tu bebé: Todo tu organismo se está adaptando a estos cambios; tu bebé es un compañero activo durante el embarazo.

¿Qué me ayuda?

La práctica frecuente del yoga durante el embarazo te hace consciente de tu cuerpo y te prepara para el día del parto. Es mejor practicar todos los días 15 minutos que una vez por semana 1 hora. Para ello es importante que, al inicio, asistas a clases con profesores cualificados y especializados en el embarazo para que puedas aprender a personalizar tu práctica.