¿Qué ocurre?

El parto es movimiento. Tu bebé durante el parto participa de forma activa; sois un equipo en perfecto equilibrio. ¿No te parece increíble?

Aunque se desconoce con certeza cuál es el mecanismo exacto que desencadena el inicio del parto, parece que es el propio bebé el que da la señal de salida, como si apretara un botón, para poner en marcha el maravilloso proceso de su nacimiento.

Durante mucho tiempo se pensó que era el cuerpo de la madre el responsable del comienzo del parto.
Como es imprescindible que el bebé sea capaz de respirar sin dificultad tras su nacimiento, una teoría sugiere que son los pulmones del bebé los que secretan una enzima cuando se encuentran completamente desarrollados. Ya puedo respirar... ¡Ya puedo salir!

¿Quieres saber más?

Tu bebé y tú hacéis un equipo fantástico.
El día del parto estaréis profundamente coordinados.
Es muy bonito conocer lo que hará el bebé durante este viaje al exterior para ser conscientes de lo importante de su labor.

  • Antes del parto: Tu bebé está flotando en el interior de tu cuerpo, caliente y protegido.
    Se encuentra en continuo movimiento incluso cuando estás dormida o quieta. ¡¿Cómo?!
    Pues sí, porque el movimiento continuo de tu propia respiración acuna a tu bebé de forma constante.
    Y lo más sorprendente es que tampoco está en silencio.
    ¡¿Cómo?! El latido cardiaco de tu corazón es un sonido que lo acompaña las 24 horas del día.
  • Al comienzo del parto: Para que el parto comience y progrese tienen que producirse contracciones.
    Ocurren cuando el útero, de forma involuntaria, reacciona y comienza a generar presión de arriba hacia abajo para que tu bebé, poco a poco, vaya encontrando la salida.
    Estas contracciones hacen que tu bebé se coloque de una determinada manera en el interior de tu cuerpo.
  • Durante la dilatación: El bebé es el protagonista principal, además de ti, durante el parto.
    Las contracciones van guiando al bebé en su camino hacia el exterior.
    Y los movimientos que vayas realizando acompañarán a tu pequeño.
    Durante la dilatación, el bebé realiza ciertos movimientos parecidos a los que tendría que hacer si tuviera que empezar a ponerse un jersey de cuello alto... ¡Es impresionante!
  • Durante el expulsivo: El bebé sigue siendo guiado por el impulso de tus contracciones y por el movimiento de tu cuerpo.
    Tu bebé, por fin, está terminando de ponerse ese jersey de cuello alto. ¡Maravilloso!

¿Qué me ayuda?

La práctica frecuente de yoga durante el embarazo te hace consciente de tu cuerpo.
El día del parto sabrás qué hacer de forma espontánea.

Con la práctica del yoga durante el embarazo:

  • Descubres cómo liberar tensión a través de la respiración.
  • Descubres dónde está tu suelo pélvico, esa puerta que el bebé tendrá que atravesar en su camino hacia el exterior.

Los diferentes movimientos que has realizado durante el embarazo con la práctica del yoga te proporcionarán memoria corporal para que el día del parto todo tu ser sepa moverse de forma instintiva, sin que tengas que pensar.